Invitaciones de boda

Invitaciones de bodas bonitas y elegantes. Personalizadas. Eso es lo que hacen y con mucho oficio el equipo de Tinta Gris. Allí es donde el año pasado encargamos las invitaciones de nuestra boda.

El procedimiento es muy sencillo:
Tras un primer encuentro en su tienda de Barcelona para mirar de asesorarnos sobre el tema (íbamos bastante perdidos), nos enseñaron muchas invitaciones que ya habían realizado previamente. Así pudimos ver la cantidad de materiales que podíamos escoger y el tipo de diseño que más encajaba con nuestro gusto.

A partir de ahí, ya asesorados y aconsejados después de hacerles un sinfín de preguntas (¡pobres!) teníamos bastante claro todo. Sólo faltaba darles el texto escrito que queríamos y personalizar algunas cosas del diseño en la invitación, y mandárselo por email.

Del mismo modo, si no tenéis una idea clara ni siquiera un diseño propio, ellas os van guiando en todo el proceso y os mandan varias pruebas que realizan siguiendo vuestras indicaciones, para así facilitaros todo el proceso y que sólo tengáis que seleccionar la que más os guste.

También os pueden hacer las invitaciones sin tener que ir a la tienda. Visitando su web, llamando o por email, el proceso será el mismo. Y el resultado, una elegante invitación de boda, de eso no hay ningún tipo de duda.

Invitaciones de boda

Un año y pico después de nuestro encargo, quién lo iba a decir, tuve la oportunidad de trabajar con ellas como fotógrafo y descubrir su taller, el backstage donde crean e inspiran a cualquiera.

Aquí más imágenes que realicé de más invitaciones.

 

Preboda, Boda y Postboda en Barcelona. Joana y Chus.

Resumen de algunas de las imágenes de una preboda, una boda y una postboda en Barcelona.

Me contactaron a través del formulario de contacto que tengo en la web, mucha gente lo hace así. Otros me escriben o  preguntan desde mi instagram. Y tras un par de mensajes de ida y vuelta quedamos para conocernos y hablar un poco de los detalles de lo que iba a ser su boda.

La verdad es que pienso que es la manera más correcta. Es genial un primer acercamiento por correo o por cualquiera de las soluciones online que tenemos hoy en día, pero hacerlo en persona sigue siendo -de largo- lo más productivo.

Porque se puede hablar y profundizar de muchos más detalles de lo que será la boda, pero sobretodo porque es la mejor manera para los novios de ver la sintonía que trae el fotógrafo, ver el feeling y toda esa clase de sensaciones tan importantes antes de decidirse a contratar a la persona que estará con ellos en uno de los días más importantes.

Y desde el primer momento que los conocí y me contaron el estilo que querían darle a su boda, supe que quería ser yo el fotógrafo. ¡Quería fotografiarlos, sabía que saldrían unas imágenes súper bonitas… casi que mataba por ser yo!!

…Y así fue que días después ¡Me escogieron! Y es que ya desde el primer encuentro tuvimos tan buen feeling que acordamos realizar una preboda y una postboda también. Y tengo que reconocer que en ambas sesiones hubo magia, hubo espontaneidad, hubo una entrañable manera de conocernos y descubrirnos, hubo todo eso tan necesario para obtener unas imágenes preciosas, llenas de amor. Me pongo algo cursi, sólo un poco. Y me pongo un poco sentimental también, lo reconozco. 😳 Pero es que una vez más, ser partícipe de momentos como estos, conocer a gente tan especial, es de las cosas que más agradezco de este trabajo que realizo por vocación.

No sé si voy a escoger bien las imágenes que dejaré en esta entrada, porque el criterio fotográfico a menudo se pierde confundido por el criterio sentimental, pero intentaré escoger lo mejor que pueda aunque eso significa tener que dejar de lado muchas imágenes que me gustan… En cualquier caso dejo al final de la entrada unos enlaces donde poder ver más imágenes.

 

Como decía en el texto de arriba, os dejo los enlaces para poder ver más imágenes.

Más imágenes de la preboda

Más imágenes de la postboda

 

Vestido de ella de Menchen Tomás. Diseño de las flores Gang and the Wool.

 

Fotografías de bodas Barcelona y toda España.

Creo que es conveniente crear esta entrada y contar algo acerca de mi trabajo como fotógrafo de bodas en Barcelona.

No me resulta fácil hacer un resumen visual de las bodas que he tenido la oportunidad de realizar porque escoger significa descartar, es decir, no enseñar muchas de las imágenes que me gustan porque básicamente subir muchas imágenes implica que la página se cargue demasiado lentamente… Y yo que también tuve que pasar por el proceso de buscar un fotógrafo para mi boda, sé lo tedioso que resulta que las imágenes tarden en cargarse y no se vea de un vistazo el estilo que propone tal o cual fotógrafo.

El género de las bodas ha evolucionado mucho de unos años a esta parte por diversos factores que no voy a describir ahora porque no creo que sea del interés de quién busca un fotógrafo y un determinado estilo de fotografía para su boda. Pero sí que es cierto que ahora mismo hay bastantes estilos donde elegir. Y fue esta premisa la que me llevó a seleccionar algunas imágenes de mis bodas que -en conjunto- fueran representativas del estilo de fotografía que realizo. Una imagen luminosa con un color natural y muy cuidado. Sin filtros de color que -a mi parecer- ensucian la imagen. ¿Para qué? Si aquí tenemos un radiante sol que da una luz y color que ya de por sí es precioso!

Bueno, dicho esto creo que tampoco es necesario que me enrolle más. Como siempre una imagen vale más que mil palabras y esta es una pequeña selección de las imágenes que definen mi estilo como fotógrafo de bodas.

Fotógrafo de bodas en Barcelona

 

Editando una boda en Can Mateuet

boda-en-can-mateuet

Antes de las vacaciones tuve la suerte de poder fotografiar esta preciosa boda en Can Mateuet. Y ahora estoy con la edición, que no es otra cosa que seleccionar las mejores imágenes y descartar algunas. Y digo algunas porque son bien pocas las que veo que descartaré.
En breve subiré un resumen de algunas de las imágenes más significativas.

De vuelta a donde «casi» todo empezó

Boda en pazo de Xaz 2Quedan dos días para volver a escuchar esta canción. La que en el último minuto decidimos que fuera la que nos acompañara en la entrada. Y la que -al cabo de un año- se ha convertido en nuestra canción.

Teníamos otra, más cañera y espectacular, que nos iba a permitir hacer una entrada saltando y corriendo a tope, pero no hubiéramos sido nosotros. Y si algo nos distinguía ese día, era que debíamos ser nosotros por encima de todo.
Y fuimos nosotros. En tu vestido, en mi pajarita, en tus zapatos, en mi color azul, en la decoración, en la comida y en la entrada.

Un año ya. Tu dices que volverías a repetirlo. Yo siempre digo que no. Pero escuchar esta canción, las veces que sea necesario…

Los Secretos – Pero a tu lado.