Fotógrafo de bodas Barcelona

Creo que es conveniente crear esta entrada y contar algo acerca de mi trabajo como fotógrafo de bodas en Barcelona.

No me resulta fácil hacer un resumen visual de las bodas que he tenido la oportunidad de realizar porque escoger significa descartar, es decir, no enseñar muchas de las imágenes que me gustan porque básicamente subir muchas imágenes implica que la página se cargue demasiado lentamente… Y yo que también tuve que pasar por el proceso de buscar un fotógrafo para mi boda, sé lo tedioso que resulta que las imágenes tarden en cargarse y no se vea de un vistazo el estilo que propone tal o cual fotógrafo.

El género de las bodas ha evolucionado mucho de unos años a esta parte por diversos factores que no voy a describir ahora porque no creo que sea del interés de quién busca un fotógrafo y un determinado estilo de fotografía para su boda. Pero sí que es cierto que ahora mismo hay bastantes estilos donde elegir. Y fue esta premisa la que me llevó a seleccionar algunas imágenes de mis bodas que -en conjunto- fueran representativas del estilo de fotografía que realizo. Una imagen luminosa con un color natural y muy cuidado. Sin filtros de color que -a mi parecer- ensucian la imagen. ¿Para qué? Si aquí tenemos un radiante sol que da una luz y color que ya de por sí es precioso!

Bueno, dicho esto creo que tampoco es necesario que me enrolle más. Como siempre una imagen vale más que mil palabras y esta es una pequeña selección de las imágenes que definen mi estilo como fotógrafo de bodas. Si quieres ver algunas más que no puse aquí, puedes consultar este link.

Fotógrafo de bodas en Barcelona

 

Fotografía en papel

A toda velocidad. Es así como funciona nuestra vida hoy en día. Todo o casi todo es un hacerlo para ya o incluso para ayer, sin obligarnos a detenerlo todo y respirar. Y disfrutar. Y sentir, palpar, tocar, envolver… Valorar.

De un tiempo a esta parte he sentido la necesidad de ir parando. Sin perderme demasiado, pero ir parando. En términos fotográficos eso se ha traducido en un retorno a la fotografía analógica, a la impresión de álbumes fotográficos como no tan antiguamente se hacían y a la impresión de imágenes a papel. Todo ello sin dejar de lado la fotografía digital, los álbumes digitales y las cuentas digitales como bien podría ser instagram. Porque no se trata de ir en contra de, sinó en tratar -de nuevo-, parar. Poner orden. Y otra vez, valorar. Disfrutar. Y sentir larga y pausadamente. De eso se trata. O de eso trata mi necesidad, que no es fácil conseguir en estos tiempo locos, pero qué cojonudo resulta cuando se hace.

De ahí que ahora vaya seleccionando e imprimiendo algunas imágenes en papel. Para enmarcar o para poner en un álbum. Y cuando lo tengo delante de mi siempre pienso: “¡Qué diferencia!”

fotografía para decorar

Para esta entrada del blog, subo esta imagen que escogí de una de las últimas sesiones que he hecho, del mismo modo que hubiera podido escoger otras cuantas que tenía y me encantaban también, pero papel o digital, sí que hay una cosa que no cambia y es el tener que elegir.