Boda en Sant Vicenç de Montalt

Tengo tantas imágenes de bodas que se hace realmente difícil hacer una selección en la que intentar mostrar -de una manera resumida y equilibrada- lo que hacemos Anna y yo como fotógrafos de boda.

De vez en cuando me da por revisar nuestro archivo fotográfico y rescatar imágenes que nos parezcan interesantes para mostrar en nuestro portfolio de bodas. Y hoy, me ha vuelto a fascinar esta imagen de María posando al lado de la iglesia de Sant Vicenç de Montalt, en una pared en la que buscamos que ella destacara.

Tan guapa, elegante, sencilla y con un posado tan natural… no podía hacer otra cosa que rescatarla del olvido del archivo.

retrato bonito a novia

Sony A7ii

La primera cámara que me compré fue una Canon 400d (también llamada Rebel Xti). Era una época en la que las compactas digitales ya habían apartado a casi todas las cámaras reflex analógicas del mercado y era extraño ver cámaras “grandes”. Lo recalco entre comillas porque en realidad es una cámara no muy grande, pero en aquella época, cuando yo la adquirí, todo el mundo quedaba bastante sorprendido del “camarón” que tenía.

La verdad es que la pude comprar gracias al dinero recibido tras un accidente en el que me quedé sin coche (fue declarado siniestro total) y, claro está, la responsabilidad no fue mía. De otro modo, no hubiera comprado la cámara.

Ya existían modelos superiores, pero muchísimo más caros. Y por aquel entonces yo no sabía qué uso iba a darle a la cámara. Necesitaba saber si era un capricho o si por el contrario iba a amortizarla, en cuyo caso más adelante, ya me compraría un modelo superior.

Al poco tiempo ya me di cuenta que la usaba mucho. Y no fue hasta un par de años después que me decidí en hacer la gran inversión. Me compré la Canon 5D. Esto era el año 2008 y hasta día de hoy esta vieja cámara me ha acompañado sin descanso, incluso en los días en los que más uso le he dado al analógico. Sí, porque entre medio de esta cámara han llegado cuatro más, pero analógicas. Mis inversiones durante este periodo fueron para este medio, dejando de lado invertir en una otra nueva digital. Y viendo cómo iba cambiando y evolucionando la escena digital, falta me hacía. En los 8 años siguientes aparecieron dos modelos actualizados con respecto a la primera. La Canon 5d II y la III.

Y aunque desde que empecé siempre fui de Canon, siempre estuve alerta a las nuevas cosas que aparecían en el mercado. Tenía que estar convencido de mi siguiente paso y con la primera Sony A7 casi lo estuve. Ya cuando salió la Sony A7ii, lo tuve claro. Después de ver muchas imágenes de otros que la adquirieron antes que yo, sabía que iba a ser mi nueva cámara.

Y con algo de retraso, aquí está. Mi nuevo juguete.

cámara sony a7ii

Es pequeña, pesa poco, es bonita y es un camarón que espero que me de los mismos bueno resultados que durante este largo tiempo me dio la 5d.

*Actualizado*
Una primera imagen de lo que fue la primera sesión usando esta cámara.

_DSC0282

Piso en la Barceloneta

Encargo de Alkilando para realizar las fotografías de un piso situado en la Barceloneta. Clicar en cada imagen para verlas ampliadas.

fotógrafía de interiores

fotógrafía de interiores

Las imágenes utilizadas en la web Alkilando.

Piso_de_alquiler_en_Barcelona

Aquí el resto de las imágenes.

Diario de Galicia.

Mi obsesión por los diarios personales no sé de dónde me viene. Durante muchos años escribía a diario en una libreta las cosas que necesitaba contar a alguien, pero mi carácter discreto y reservado de algún modo me invitaba a contármelo únicamente a mi.

No necesariamente, pero el hecho que desde la adolescencia -momento en el que empecé a escribir- empezara a obsesionarme también en llevar una cámara para tener recuerdos de todas las cosas que con amigos o familia hacía, tenía cierta relación. Sin palabras, sólo con imágenes, al cabo de los años e imágenes acumuladas, iba teniendo también un diario. Menos detallado, pero más evocador. Y, sobretodo, más fácil.

Sea como sea, llegó internet, me salieron canas, perdí la virginidad (no recuerdo el orden) y con un descomunal flash-forward me planté en 2014 con una idea que -aún no sé porqué- no se me había ocurrido hasta entonces: Juntar ambas versiones de diarios.

El de Galicia fue el primero. Sincero y sentido. Y público. Completamente público. Esto es algo difícil de explicar a quienes no acaban de comprender que algo tan personal sea expuesto a ojos ajenos. Pero por resumirlo de algún modo, puede ser la eterna necesidad humana de compartir. Porque una cosa que no se comparte no tiene vida. Y a mi me encanta la vida.

Página del diario de Galicia

Si le quieres echar un vistazo, sólo tengo dos premisas: Pasa las páginas por orden. Y lee con calma. De otro modo, no vale la pena mirarlo.

Para más comodidad, una vez cliques en una imagen, se puede ir avanzando con las teclas derecha o izquierda para retroceder. Aquí el link.

Y si lo quieres descargar como PDF, pulsa aquí.